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domingo, 13 de junio de 2021

Capítulo 3, Changos

 

Turismo y Leyendas Juntos


Introducción

    Saludos cordiales amig@ lector y bienvenid@ a mi blogg de Turismo y Leyendas Juntos. 


En este ya el tercer capitulo de nuestro recorrido turístico por la IV Región y el norte chico de Chile, nos adentraremos a la historia y desarrollo del complejo Changos. En el primer capitulo aprendimos de la cultura Huentelauquen, la más antigua del norte hace ya 14000 años A.C. y su importancia en el desarrollo de las poblaciones futuras entre Antofagasta y Coquimbo de distintos complejos humanos hasta antes de la invasión Europea.

La IV región tiene bastante material cultural con respecto a las poblaciones que habitaron en la zona. Hallazgos recientes en el sector del Olivar en La Serena, datan de una sociedad compuesta de Diaguitas, Molles y Changos que aportan más datos con respecto a una parte de nuestra historia aborigen local, nos acerca un poco más a entender como se manifestaba la vida de nuestros antepasados en estas tierras y sus recursos naturales, accidentes geográficos y un mar bravo e imponente.

Retomaremos la historia desde donde nos dejaron nuestros queridos Huentelauquen por ahí por el 6.000 A.C.. Juntos recorreremos esos paisajes donde se da contacto posible a otros complejos y culturas humanos que en su traslado trashumante por la zona comprendida entre Copiapó, el noroeste argentino y parte de la V región donde, muy probablemente, pudo haberse conformado el complejo que más adelante llamaremos la cultura Molle, que será otro capitulo de "Turismo y Leyendas juntos", pero miremos ahora en la costa de nuestra región, esos 156 kms. de playa tienen más de una sorpresa histórica y te la contaré aquí hoy.

¡A Viajar amig@s!




CONTINENTE: AMÉRICA DEL SUR

PAÍS: CHILE

REGION: COQUIMBO/ATACAMA/VALPARAISO

FECHA, PERIODO: 6000 a 5000 AÑOS  A.C.



Hace frio en la costa, los vientos se arremolinan en los acantilados y la niebla moja todo a su paso. El sonido de las chozas de cuero de lobo de mar y totora que ondean veloces soportando al viento, la arena golpea la cara, la brisa de la rompiente humedece la nariz. Allá, adentro, a una distancia enorme, las balsas se mueven al son del baile oceánico y sobre ellas las siluetas de unos hombres con lanzas, semi desnudos, luchando con el equilibrio y la furia de una presa herida, de un mar bravo, de un viento lacerante.

Así es el paisaje de una costa de mares inquietos, días imprevistos, amenazas naturales, entre tormentas sin aviso, frio intenso en invierno y temporadas de sol desértico, Los Changos, viven su tiempo en el holoceno medio, aquí y así.

Comprender lo que nos hace humanos, donde estamos y tratar de ver para donde iremos se puede lograr buscándonos a través del pasado y no puedo si no volver hasta el final de los tiempos de nuestros Huentelauquen para de ahí buscar el origen del avezado pescador nortino y la descendencia directa con las culturas aborígenes que nos precedieron acá en Coquimbo. Llegar a entender desde donde se forma el complejo o la denominación general "Chango" a los pueblos originarios costeros.

Buscando datos que nos pudiesen acercar a la historia aborigen costera comenzaré con algunas menciones que nos irán dando luces: "...En las quebradas de Lluta, Azapa y Camarones, ubicadas en el extremo norte del territorio chileno, floreció desde el 8.000 A.C. una cultura de pescadores y cazadores-recolectores, denominado por los arqueólogos complejo Chinchorro, (descubierta en 1917 por el arqueólogo alemán Max Uhle) que desarrolló complejas técnicas de momificado artificial, las que posiblemente sean las momias más antiguas del mundo". También estudios señalan que la cultura Chinchorro incorporó paulatinamente métodos agrícolas importados desde las zonas altiplánicas pero eso ya más adelante hacia el 3500 A.C.




(Párvulo momificado cultura Chinchorro)


Todo sugiere que ellos comenzaron a expandirse y a poblar más al sur del desierto cubriendo hasta Copiapó, y según estudios en esa zona manifiesta que por el 5000 A.C., en la región de Atacama, se les denominó "cultura Camarones" o "cultura del anzuelo de concha". En esa misma fecha temporal la V región tiene en desarrollo al complejo Papudo (5000 a 2000 A.C.), por tanto, estudios posteriores concuerdan que son una descendencia de varias culturas pescadoras de las costas del litoral y que también tenían características similares que veremos más adelante como usar conchales como tapa fúnebre de los restos de sus deudos, la elaboración de anzuelos con conchas de moluscos y las balsas de cuero de pinnípedos y por ello en su conjunto y posterior generalidad fueron denominados como Changos.


Imagen referencial

Los Changos formaron pequeños complejos de recolección y caza marina desde el norte del Perú por la costa hasta la parte del litoral chileno en Los Vilos, descendientes de los Chinchorros según análisis de ADN antiguo realizado para la Revista médica de Chile que los data entre en 7900 a 4000 años A.P. (año lacustre), esto quiere decir que su expansión de norte a sur desde Cobija en Perú a Los Vilos Chile, ocupando dicha franja litoral, sin embargo, no conquistaron la costa de un momento a otro si no que, paulatinamente consiguieron ir dominando y conquistando primeramente las orillas de mar, las playas, luego a sus profundidades y posterior a ello a la extensión de las zonas costeras.

Pero como se ganan la vida nuestros Changos y que los hace tan geniales.

Imaginemos que estamos cubiertos en cuevas o aleros rocosos en las rocas de la costa, lejos de la marea alta y ocultos del viento o en una choza abrigados con pieles que, sobre una planicie de arena extensa que se pierde al mirar, al frente un mar que se revuelve intenso y que desafía a cualquiera a obtener sus botines.

Las playas están cubiertas de restos de madera traídos por la corriente de Humboldt desde el sur o que bajan de los causes hacia los humedales. Lobos de mar en los roqueríos bulliciosamente se pelean el trono y las hembras. En esa misma vista vemos en la playa a lo largo y a distancia una tras otra las chozas de cuero y cerca de ellas se ven promontorios o lotes blancos de conchas que suponen, por ejemplo, el lugar donde depositaban los residuos marinos ya consumidos, sin embargo, dichos hallazgos de conchales sirvió para estudios posteriores como método o manera identificar el tamaño de una familia, un censo útil para estudios de consumo alimenticio y poblacional puesto que a mayor tamaño del conchal mayor era el tamaño de residuos y por ende se puede determinar la población o clan que habitó. Otro de los usos a las conchas era que servían para tapar sepultura de sus seres queridos. Veremos ese aspecto más adelante ya que es vital conocer que pensaban y sentían con respecto a la muerte, la importancia y detalles que ponían en el paso al más allá. Veremos si mantienen algún aspecto común con los Huentelauquen, Chinchorros, Camarones o los Papudo por el sur de Coquimbo.



(Monumento Natural Pichasca)

Sigamos viajando al pasado y pertenezcamos a una tribu imaginaria, nos decidimos a aventurarnos para poder obtener alimento del mar pero llegamos a conocer recién nuestras playas y roqueríos cercanos, el frio nos limita el movimiento entre una zona y otra y debemos usar la energía que tenemos para poder cazar o recolectar algo para comer. Primeramente comeremos un cangrejo desprevenido, quizás probamos el sabor de una gaviota, descartándola, siempre cuidándonos de rapaces y felinos que bajan en temporada de primavera y pudieran acecharnos. Buscamos entre las rocas y encontramos chochas, una almeja, un choro zapato y luche.

El alimento se hace importante pero la zona tampoco brinda mucho más, faltan vitaminas, disponibles en los valles interiores.

Un estudio explica de algunas enfermedades asociadas a la falta de nutrientes sobre todo en la mujeres en desarrollo temprano que al carecer de mayores aportes nutricionales tenía una esperanza de vida muy baja y una alta mortandad en niñas, no así los niños que a cierta edad comenzaban a salir al mar y obtenían alimento extra o directo desde la faena de pesca o caza por lo que se desarrollaban algo mejor extendiendo su esperanza de vida pero el mar no aportaba todos los nutrientes necesarios para una vida larga. Ahora, por lo que nos dicen los estudios respecto de ellos, podríamos concluir que decidieron ocupar dicha franja litoral en un intento de supervivencia segura aun cuando escaseaban las vitaminas, el agua dulce y ciertos alimentos no marinos que aportaban nutrientes importantes.

Así todo, vemos que el mar tiene presas mucho más grandes, que podrían cubrir la cuota alimenticia de toda la tribu, los moluscos, los locos ya estaban más profundo, habría que bucear, los peces eran un desafío inatrapable con las manos, los lobos de mar comenzaron a verse como alimento pero había que luchar con ellos, crear lanzas, trabajar la piedra para adornar la punta, conocimiento ya asentado.

Hallazgos muy valiosos cuentan que dicha cultura costera guarda vestigios materiales como anzuelos fabricados con conchas de moluscos, con lo que pudieron pescar incluso desarrollando la fabricación de balsas de cuero de lobo de mar para ir a la caza de los grandes cetáceos que aun hacen ruta por la corriente de Humboltd hacia el norte.

En cuanto a las balsas solo debemos maravillarnos. La llegada de la invasión española dejó algunos relatos, crónicas de hombres que llegaron, por ejemplo, a la rada de Coquimbo y comprobaron por ellos mismos la versatilidad y utilidad de las balsas dejando escrito ello. Acá un ejemplo.- "...En la misma Serena residía (También como General) Francisco de Aguirre su vecino encomendero...... Este viendo que se acercaban los navíos al puerto, consideró convenía ir a ver al nuevo gobernador por muchos respetos, y en especial por ser hijo de tan calificado señor...... Ya en el puerto, tomaron dos balsas de cueros de lobos de marinos llenos de viento y atados uno con otros (con estos pescaban los indios naturales de allí sirviéndoles de barcos); fueron a propósito para llegar al bajel donde venía embarcado el general, que antes que llegase, había mandado disparar toda la artillería y que se tocasen las trompetas, menestriles y otros instrumentos. ... Esto lo cita Suarez de Figueroa narrando la llegada de los barcos de García Hurtado de Mendoza al puerto de Coquimbo". (J. Iribarren 1955 - Notas del museo N°1 La Serena).

La construcción de dichas balsas partió primeramente por los Changos pero hay datos de familias en la colonia, siglo XVII, que mantuvieron el oficio de la construcción de balsas por muchos años hasta morir con ellos la tradición costera y aborigen.

Pero acerquémonos a como pudo ser la construcción de las balsas con un método heredado desde hace mucho tiempo por la familia Vergara según la misma nota de Iribarren citada antes:


Recreación Balsa Chango - Roberto Álvarez - Museo Arqueológico de La Serena

"...con 4 cueros de lobos. Dos de ellos perfectamente ensamblados formarían "una pierna", efectuándose la unión transversal, según los Vergara, con una doble costura realizada mediante el entrecruzamiento de los cueros con espinas de quisco, prolijamente insertadas unas detrás de las otras y reforzadas con una suerte de amarra con hilos que van ligando las espinas sin atravesar los cueros. Una pasta de arcilla roja y aceite cubrían las costuras concluyendo con la impermeabilización de los odres. En uno de los extremos de cada pierna se dejaba un agujero en el que se embutía un hueso vacío, en este especie de tubo se insertaba una larga tripa que llevaba a su término otro tubo pequeño por el que se soplaba hasta inflar independientemente cada pierna de la balsa... Se terminaban los aprestos con la anexión de algunas tablas y palos amarrados a esta estructura." (J. Iribarren 1955 - Notas del museo N°1 La Serena). Sorprendente.

Ahora que ya sabemos cómo se aventuraban al mar podremos comprender que ya lograban mejores majares en cada salida. Ello también lleva a pensar que proliferara con el tiempo un intercambio comercial entre ellos y los pobladores de los valles intermedios ya en la edad agro alfarera por ahí por el 3500 A.C. donde se cree adquieren conocimientos agrícolas y de trashumancia de camélidos como la alpaca y la llama, más adelante aparecen nuestros Molles en el 800 A.C., Capitulo futuro, se los prometo.

Y si de nuevos manjares marinos se trata veamos también que otras sorpresas pudieron obtener del mar.

Entre las materias primas que les brindaba la caza y recolección marina y que les sirvió para comerciar con complejos de los valles intermedios eran, aceite, huesos que trabajados podían ser herramientas, anzuelos, puntas o adornos. Con los intestinos lograron elaborar cordados, lianas de pesca, amarre para las balsas y con las pieles, chozas, carne seca al sol y con sal de mar (charqui), bebían su sangre... (Haré un punto acá porque es interesante que sepas esto. Según un cronista, de los pocos españoles que sabían escribir y que llegaron por estas tierras, relató que en un encuentro con los Changos, su primera impresión fue grotesca puesto que al verlos les llamó "los morados", por una parte la oscura piel producto del fuerte sol, la arena y el agua de mar que les daba su tono moreno y por otro lado, sus rostros blanquecinos por la sal acumulada les daba un aspecto singular, señala el extranjero, que desde la mandíbula inferior y bajando hasta el tapa rabo al final del abdomen su piel era morada. Esto, debido a que nuestros Changos, en parte a la escases de agua dulce en la costa pero sobre todo el poco aporte nutricional disponible, bebían la sangre de los lobos de mar y ballenas, quedando teñidos de sangre el cuerpo al bajar desde la boca por el pecho y hasta la cintura. Una vez que la sangre se había coagulado tornaba su color más oscuro dándole la tonalidad de la piel que se refiere el cronista. ¿Interesante, no? Según él, también pudo observar pequeños agujeritos en mejillas y pecho de los hombres producto de las larvas de la mosca que se posaban sobre la coagulada sangre y hacían agujeros. Eso sumado que hay datos que ellos se untaban el aceite de lobo de mar y grasa de ballena en el cuerpo en un intento de bloquear el frio de las aguas pudo ser una vista impactante para el forastero. También detalló que las chozas o rucas ubicadas en la planicie de la playa, desde donde él desembarcó, eran hechas con piel de lobo de mar y que una vez dentro, donde fue invitado a parlamentar, un intenso aroma a pescado nauseabundo aromatizaba el interior. ¿Fuerte no?, literal. Puedes encontrar esta crónica en el museo de Antofagasta, recomendado.

Retomando el tema de los recursos extraíbles del mar pues, creo quedamos muy claros e impresionados que les queda bien puesto el nombre "Los morados" a los Changos según el cronista español.

Un gran dato a considerar pues de allí salen muchas preguntas y estudios que hacen referencia a la dieta Chango o costumbres, cultura, creencias, etc.

Pero sigamos adentrándonos con el seguro intercambio de bienes y productos del mar. Ahora, hay hallazgos arqueológicos encontrados en zonas alejadas por varios kilómetros de la costa, casos regionales hay muchos, y que suponen un traslado hacia el interior en temporadas para refugiarse en aleros rocosos o quebradas protegidas del viento o bien del intenso sol de verano.

Seguramente y como suponen los estudios también se producía el trueque por bienes que no habían en la costa o que no podían elaborar ellos mismos como artículos de cobre o bronce y, ya cerca del 800 A.C., recién, los Molles les proporcionarían la alfarería más fina y hermosa de toda américa del sur y ellos su productos marinos. Esta conexión comercial con habitantes de los valles quedó patente ahí, como objeto encontrado, tesoro físico en tumbas o aleros rocosos, (Monumento Nacional Pichasca), como testigos de manos que las usaron hace ya tantos miles de años, manos vivas, humanas y útiles, manos de Chango.

La tecnología no quedó atrás con ellos, se las ingeniaron para crear herramientas que pudieran ayudarles a sobrevivir y vemos una variedad importante de elementos para pescar y caza submarina, incluso para atrapar pulpos, acá una referencia: "En su equipo de herramientas había anzuelos simples confeccionados en concha de choro zapato, anzuelos compuestos -consistentes en una pesa alargada amarrada al gancho-, arpones con cabezales desprendidas y barbas de hueso, puntas de piedra aguzadas en ambos extremos; raspadores, cuchillos, esteras y tejidos con técnica de malla o red. En un principio, los anzuelos de cocha fueron de contorno circular, pero más adelante se diseñaron con un vástago recto para unirlo al sedal." Se fueron adaptando y con ellos los anzuelos, los hubo de espinas de cactáceas (cactus), de huesos, lo que trajo consigo innovar en "...un arponcillo con cabezal de hueso para peces y la potéra, consistente en un eje del cual salen tres o cuatro garfios y que sirve para capturar pulpos entre intersticios de las rocas y peces por arrastre." (Museo Precolombino - Pescadores de la niebla 2008-2009); los hubo también de cobre ya que el cobre natural se encontraba disponible en toda la región y los valles por ello tenia diversas aplicaciones y nos da una pista del intercambio comercial entre poblaciones de más al interior.




Tecnología de pesca Chango, arpones.

Por ejemplo, en conchales Changos, que puedes encontrarlos por toda la costa claro, ya erosionados por el tiempo pero visibles al ojo que observa, se pueden hallar en ellos vestigios de alfarería con motivos Molle y Diaguitas, trozos muy pequeños de jarrones o cuencos de barro que nos dice que necesitaban de esos productos y herramientas como puntas de flecha, por ejemplo, cuchillos y raspadores hechas de piedra jaspe, una piedra sedimentaria roja, blanda, formada por sílice y que podían modelar, pulir, etc.



Cuchillo de piedra jaspe (sílice)


Las puntas de flecha de dicha piedra se encuentra en los valles o cotas superiores como Andacollo (1100 msnm), Pichasca, Monte patria, Ovalle se distribuyeron y diversificaron hasta la costa seguramente en intercambios locales. Encontradas en sectores identificados changos como Los Choros, La Higuera, Punta Teatinos, Humedal Culebrón, Guanaqueros, Tongoy, Angostura, Pichidangui, por decir algunas zonas costeras, ésta rojiza piedra era útil para desarrollar de mejor manera la vida en la costa, cazar seguro.


Anzuelo de espina de cactus

Los hallazgos retratan las necesidades de los valles en cuanto a productos marinos. Adquirir el aceite, la carne seca de pescado salado, posiblemente pieles de lobo de mar, conchas como ornamentas, adornos, litos geométricos, cuentas líticas entre otras cositas, fueron requeridas constantemente y por ello creo que el tránsito entre la zona costera y los valles interiores o quebradas debió ser constante pero de eso aún hay dudas sobre todo antes del 3.500 A.C. donde la agricultura tiene su entrada en la dieta alimenticia de la región y donde se comienza a extraer de las guaneras el excremento de las aves a modo de fertilizante para tierras agrícolas. Trabajo encargado a los changos,.- "De vez en cuando reciben del interior maíz, trigo, ají, frejoles u otros productos de la tierra en cambio por pescado seco i salado."(Ricardo Latcham - Los Changos de las Costas de Chile, 1910.).

En otro aspecto cotidiano encontré un dato con respecto a la vestimenta de los Changos puesto que en sepulturas se han hallado sus cuerpos vestidos con cuero de alpaca o vicuña tenemos una referencia que menciona algo respecto a la elaboración de la prenda.-"Los cueros que usaban para sus trajes no se curtían, pero es probable que tenían algún método para suavizarlos; sin quitarles el pelo o la lana. Los cueros también les servían para llevar i guardar agua; para formar sus balsas, para techar sus ranchos, etc. Los cosían con nervios de animales, usando para este fin una especie de alesna o punzón de hueso, o bien una espina de algarrobo o de quisco; i cuando podían obtenerlo, de cobre."(Ricardo Latcham - Los Changos de las Costas de Chile, 1910.).

Pero los Changos siguieron en el mar y con presencia en todo el litoral del norte chico incluso después de la llegada de los invasores europeos a la región. Por tanto, son los que mejor entienden las costas y los rigores de la vida en el mar. Cosa notable si hablamos de mantener firme en el tiempo su cosmovisión y descendencia ligada al frio océano pacífico del sur.

Y hablamos de descendencia, de muerte, esa que nos acompaña desde que nacemos. Es importante tratar de saber que pensaban y sentían ellos al ver partir a sus queridos y familiares y, que conclusiones podemos sacar con los datos que aportan las sepulturas halladas a los largo del norte árido y semi árido. Veamos que encontramos.

La muerte, un tema a la hora de responder a la pregunta de que hay más allá o que nos depara el fin de la vida en este plano o tiempo. Con Los Changos este paso debemos contextualizarlo antes de tratar de comprender ese punto. Como ya sabemos nuestros ancestros viven cubriendo necesidades muy básicas a la orilla del mar y por tanto no había mayores actividades como las de pescar o cazar que pudieran darnos vestigios de un avance mayor, como vemos, vivían aun en la edad de piedra. Se sabe, que en la elaboración de alfarería, no eran muy finos sino más bien toscas, que sus herramientas hechas de conchas, huesos, vísceras, madera y piedras y eran muy variadas y, que en la línea de tiempo, no supieron de agricultura, no antes del 4000 A.C., junto con la trashumancia.

Acá un hallazgo de que cosas depositaban en las sepulturas de sus muertos. "Entre los objetos descubiertos en sus tumbas habían ido los de greda, cuentas de piedra, agujas i anzuelos, de cobre i de hueso, morteros, puntas de flechas; pitos de piedra: cucharas de hueso, cántaros, pequeños lebrillos i jarros de greda, retazos de paño burdo con dibujos en vivos colores, fragmentos de remos, objetos de madera, i muchos otros artículos, predominando los de hueso i de piedra. Las puntas de las flechas se hacen notar por su variedad i por su trabajo esmerado. (Ricardo Latcham - Los Changos de las Costas de Chile, 1910.)

 



Desembarco Chango

En este punto sí que encontramos similitudes con poblaciones más antiguas como los Huentelauquen o los Atacama por el norte puesto que también depositaban herramientas y objetos que serían útiles al cruzar el umbral o bien lo acompañarían en su vida en este plano y lo seguirán hasta el otro lado, por tanto, tenemos una similitud en ese punto así como nuestras culturas y complejos más antiguos en el norte de Chile que hemos ido viendo en este blog de Turismo y Leyendas juntos.

Ahora que tenemos algo más de datos veamos que pasaba a la hora de enterrar, donde o como se hallaron los restos en los hallazgos patentes a lo largo de la costa de Coquimbo y el norte grande. Acá una nota:

"En Cobija, por ejemplo, se encontraron sepulturas en que los cadáveres fueron enterrados en posición horizontal y los sexos separados uno del otro". (Villam Bollaert. London. 1860). Interesante eso de sepulturas de individuos separados por sexo, ¿No crees?. Abajo otra referencia:

"Sepultaban los muertos directamente en las arenas de la playa, sin formar sepulcros, pircados o túmulos como algunos de los pueblos posteriores. Colocaban los cadáveres en posición horizontal, con los pies hacia el occidente. Enterraban con los muertos, las armas, adornos i utensilios de su sexo." (Ricardo Latcham - Los Changos de las Costas de Chile, 1910.).

Nuevamente acá aparece una relación referente a los utensilios que depositaban en las sepulturas y separadas por sexo pero nos dice también que eran enterrados directamente en las arenas de las playas sin realizar sepulcros o túmulos como pueblos posteriores así que por tanto ya en un periodo más contemporáneo, con la agricultura en pleno uso y la trashumancia (4500 a 3500 A.C.) posiblemente se aprecia un cambio en ese aspecto en relación a otros tiempos, tan probablemente el intercambio cultural con otras zonas como el nordeste argentino, pudieron cambiar en algo los procesos fúnebres más adelante pero no tan drásticamente para que no se pueda reconocer que se trata de ellos.

Separar por sexo los ornamentos fúnebres es un dato muy interesante, las cosas depositadas allí, mas bien nos habla de que pudo haber roles definidos para uno y otro sexo, suponiendo una sociedad improvisada o no y que, a la hora de depositar dichos elementos, que harían compañía en el descanso físico del cuerpo, se determinaba su suerte en el más allá. Eso hace referencia a la creencia de un estado futuro, de una vida después de esta vida. interesante saber desde donde nace esta creencia pero como vimos arriba tanto la cultura chinchorro como los Huentelauquen del sur de Coquimbo o el complejo papudo entre la IV y la V región tenían esa misma idea que la expresan sus restos en las distintas localidades donde habitaron.

Los distintos pueblos Changos a lo largo de la costa del norte del país podemos encontrar diferentes tipos de sepulturas, unas hechas con profundidad no mayor al metro cubiertas con conchas o con ramas de árboles o ambas, otros con piedras o túmulos de conchas como tapas de éstas.


Balsa Changa

Queda mucho por explorar de nuestros Changos, intencionalmente y conscientemente, si no este blog no terminaría nunca, dejé para tu interés particular algunos interesantes vestigios cotidianos de su paso y así tratar de llegar a completar su mundo, su tiempo.

Imagina unas cajas de madera, con separadores, hechas de una sola pieza, algunas con tapa donde guardaban polvos rojos, negros y amarillos a modo de tintas corporales encontradas en Atacama. También leí por ahí que nunca se tatuaron y que no se encontraron restos tatuados de esta cultura. Interesante aquello, sobre todo considerando que tuvieron contacto con culturas amazónicas e incaicas vía trueque ya después del cero pero no adoptaron el tatuaje como suyo. La creación de figuras antropomorfas de madera, collares de cuentas de cobre y bronce, brazaletes, raras veces de oro y plata, mineral, escaso en la costa, nos habla de un complejo que fue manteniendo su forma de vida y adaptando pequeñas cambios a sus costumbres a través del  intercambio que tuvieron con valles interiores. En ese aspecto algunos ejemplos: tejidos por aceite de lobo de mar, pescado seco y salado por cueros, maíz y porotos por algas comestibles, alfarería pintada por mariscos o conchas grandes y pequeñas, etc.

Otro dato interesante fue que nunca supieron tejer por ejemplo, adquirían sus ropas y pieles por esa misma vía comercial. Arte rupestre, piedras (litos) geométricas, herramientas en madera, concha, piedra y hueso, como morteros, también figuras de hueso que supone, sin comprobar, una especie de religiosidad o dios pero no se puede afirmar, es solo teoría y lo mas grandioso de todo es que nuestros queridos Changos se mantuvieron sedentarios en sus zonas costeras ya que pudieron adaptarse muy bien en el tiempo pues consiguieron conquistar las costas.

Muchos colegas y me incluyo seguimos pensando que el Chango no ha desaparecido ni extinguido y que sigue en la sangre de los pescadores chilenos a lo largo de la costa y por qué no, también repartidos en los mares del mundo, soportando vientos y mares bravos, climas cambiantes y a veces hostiles, transmitiendo aun la sabiduría marina a sus hijos y navegantes.

Te invito a averiguar más buscando en las referencias que dejé escritas abajo.

Y aquí termino este capítulo esperando te haya sido grato. Siempre será un honor para mi guiarte por la cultura aborigen de nuestra querida región de Coquimbo. 

Quedo a la espera de tus comentarios, aportes, opiniones e incluso correcciones, todo aporta a la historia que debemos construir de una historia quizás ignorada, mal interpretada quizás oculta bajo mantos de tierra aun sin cavar o despreciada por  intereses nada sustentables. Cualquier cosa que puedas contarme, ¡atrévete!, te leo atento.

Un abrazo amig@ y hasta la próximo capítulo de Turismo y Leyendas Juntos.








Referencias:
http://www.memoriachilena.gob.cl/602/w3-article-617.html
https://www.museodeantofagasta.gob.cl/sitio/Contenido/Colecciones-digitales/51009:Indigenas-de-la-costa-norte-practicas-y-tecnicas-alimenticias
https://scielo.conicyt.cl/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S0034-98872010000200016
http://precolombino.cl/archivos_biblioteca/publicaciones-en-pdf/catalogos-de-exposiciones/pescadores-de-la-niebla/pescadores-02.pdf
https://www.mnhn.gob.cl/613/articles-5037_archivo_05.pdf
https://www.museoarqueologicolaserena.gob.cl/sitio/Contenido/Noticias/97160:Changos-en-la-actualidad-y-las-Balsas-de-Cuero-de-Lobo
https://www.museoarqueologicolaserena.gob.cl/632/articles-95984_archivo_01.pdf
https://elnoticierodelhuasco.cl/2013/07/los-ultimos-changos-de-chanaral-de-aceituno/
https://www.google.com/url?sa=i&url=https%3A%2F%2Frevistas.ucm.es%2Findex.php%2FREAA%2Farticle%2Fdownload%2F61974%2F4564456548390&psig=AOvVaw0C_9mV5RoDlv7na9XgTUln&ust=1623713860537000&source=images&cd=vfe&ved=0CAMQjB1qFwoTCPD289jjlfECFQAAAAAdAAAAABAw
https://www.museodeantofagasta.gob.cl/629/w3-article-51073.html?_noredirect=1
http://www.travelhoundy.com/monumento-natural-pichasca-el-valle-de-los-dinosaurios/







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