Turismo y Leyendas Juntos
En este segundo capítulo Juntos,
haremos un recorrido virtual por la región de Coquimbo y hoy conoceremos una
flor endémica del norte chico que crece bajo condiciones muy especiales.
Es encontrada una de las flores más hermosas de la región, y muy nombrada
en textos escolares por su riqueza cultural, hoy escribiremos acerca de
la Añañuca (Rhodophiala rhodolirion) o "flor de
sangre" nombre que se le da en relación a una leyenda asociada
directamente a esta bella planta.
Añañuca (Rhodophiala rhodolirion)
Ésta hermosa planta crece en suelos
pobres de nutrientes como los suelos del norte semi árido de Chile. En meses
como agosto u octubre, después de la ultimas lluvias, el desierto florido
se llena de flores en un espectáculo visual mágico y las añañucas son las
reinas. Florecen a lo largo de todo el territorio del norte chico, quebradas,
pampa y cercanas a la costa. Se presenta en 3 colores, el rojo, el amarillo y
el blanco, se localiza mayormente entre las regiones de Atacama y Coquimbo. Está,
lamentablemente, amenazada a desaparecer por lo que debemos cuidar de no
pisarla o arrancarla.
Sin embargo, esta plantita tiene una importancia mayor en
nuestra cultura nortina, posee una leyenda propia, sí, una muy bonita leyenda
que involucra a dos jóvenes enamorados, en una trama que cuenta
de sucesos paranormales, una leyenda, una desaparición, una muerte y una
reencarnación. Muy contada en estas tierras de la región de Coquimbo y Atacama,
la leyenda de la Añañuca es ya un mito que está en nuestra conciencia colectiva
y es parte profunda de nuestra cultura folclórica chilena.
Estos mitos son anónimos por lo que con el tiempo
varían o se acortan pero en este caso se alargó algo más, espero para
bien, eso me lo dirán Uds. al comentar.
Quiero con ello tratar de contarte una leyenda que pueda inspirar el amor tan puro que hay en su relato así como ponerla en un tiempo, describir los personajes, que no son descritos nunca y ponerle un nombre al joven amado de Añañuca para darle más contexto. Quizás algunos pueda no gustarle este arranque mío al tratar de contarte la leyenda algo más detallada y con elementos puestos ahí por mí, pero sin ánimo de molestarles ni cambiar la esencia del relato me atreví a dejarlo acá ya que lo hice pensando en Uds. y al el cariño a nuestra cultura nortina. Espero les guste.
¡Vamos a ello!
Leyenda de la Añañuca
Añañuca fue una joven Diaguita reconocida en estas tierras por su belleza, de larga cabellera, de porte medio y cuerpo estilizado, tez bronceada por el sol del valle y vestida con adornos de cobre y oro que resaltaba su aire delicado. Con el reflejo del sol distinguíase a lo lejos su encanto femenino, era una hermosura indígena, la misma representación de lo mas bello de estas tierras hecha mujer.
Nació en Monte Patria, un
pueblito cercano al río Limarí en la provincia del mismo nombre que por entonces durante
el siglo XVIII el hijo de un marqués sin que nadie se atreviera a
contradecirlo, se declaró dueño de la estancia de Monterrey, zona que hoy es
llamada Monte Patria y que por entonces aún estaba bajo el yugo
español.
La hermosa Añañuca atraía la
admiración de los jóvenes del pueblo. A toda hora, algunos valientes, la
espiaban traviesos cuando hacía las tareas propias del hogar o paseaba por el
río en la luz del ocaso que era cuando todos los mocitos trataban de cotejarla
y cuando más linda se veía con la luz de la tarde su silueta y rostro sereno.
Todos y cada uno de los pretendientes al amor de la joven tuvieron no más que
una promesa de amistad pero nunca nadie pudo siquiera tocarle la mano. Muchos
jóvenes hacían apuestas para tratar de lograr siquiera obtener un pelo de ella
pero nadie lograba acercarse tanto. Añañuca aun no encontraba a su par celeste
y rechazaba a cuanto buen partido le mostraba su interés.
En monterrey se comentaba de
hacía mucho tiempo que existía en algún lugar una veta mineral tan rica que
quien la encontrara tendría un buen pasar hasta por 3 vidas. Era conocido
cuento que también dicha mina y tesoros allí ocultos estaba protegida por un
duende que la custodiaba y que quien era invitado a descubrirla por éste ser
desaparecía para siempre. Así y todo, muchos hombres se aventuraban entre los
cerros y quebradas a buscar la veta de oro, la mina dorada. Los jóvenes soñaban
con lograr tener dinero suficiente para conquistar el corazón de la hermosa
Añañuca.
Pero Añañuca no quería dinero, ni estancias, ni comidas extravagantes, ella
solo buscaba el amor único, un amor que la ataría a su amado para siempre por
tanto seguía mirando al futuro sin que el tiempo pasara por ella ni hombre
alguno.
El hijo del marqués abre una mina en los montes cercanos con la esperanza de
encontrar la veta mayor y necesitaba mano de obra para comenzar las
excavaciones de la mina por tanto contrató a todos los hombres de Monterrey y
faltándole hombres mandó a llamar de localidades cercanas. De una de ellas
llega un joven de edad similar a Añañuca, de nombre Ayún, (que en lengua
mapuche significa "amar o ver la luz del otro") delgado, algo
más alto que ella, tez morena de rasgos mestizos y muy simpático. Las mujeres
del pueblo y hasta sus amigas no perdieron detalle de él joven y entre ellas
también se ponían retos de quien podría tomar el corazón de aquel recién
llegado tan buen mozo.
Pero el joven tampoco estaba para romances y las mocitas también salían
rechazadas cuando se les declaraban perdidas por él.
Pasó un tiempo y Añañuca no se dejaba ver y desconocía aún la existencia del
joven recién llegado. Una mañana debe ir al mercado a comprar verduras para el
almuerzo y de camino ve la columna de mineros que emprendía rumbo a la mina, en
ese momento al ver la hilera de hombres se fija en el joven Ayún que la miraba
fijamente enternecido desde la otra orilla del camino.
Quienes vieron ese encuentro visual notaron que ambos jóvenes estaban
destinados el uno para el otro, para ellos ese instante leve en que cruzaron
sus miradas no existió nadie más alrededor y así se consumó el amor más puro y
romántico de todo el pueblo y sectores aledaños. Quién, en su cruza por el
pueblo, los ve pasear tomados de la mano se da cuenta que ese amor trasciende a
planos, universos y dimensiones. Los jóvenes terminaron casados, unidos por el
sentimiento mutuo de pasar juntos el resto de sus vidas.
En el pueblo ya atribuían la
desaparición de él por el duende, el espejismo de la pampa o algún temporal
causando su desaparición o presunta muerte.
La joven no perdía la esperanza de encontrarlo, de que volviera a sus brazos y
a pesar que pasaba el tiempo no había otro anhelo mayor que volver a estar con
su querido Ayún. Añañuca mostró signos de cansancio y solo se permitió esperar
todas las tardes en el camino hacia las minas el regreso su marido.
Pasó el tiempo y la pena y el dolor consumieron a la joven que muere un año
exacto después de la partida de su buen mozo joven y compañero.
En el pueblo la noticia corrió rápido y como por casualidad o destino ese día
una lluvia inesperada cayó sobre el pueblo como poniendo color y notas tristes
de fondo a la pena que sentían todos en el pueblo entero por la muerte de la
bella Añañuca.
Los vecinos arreglaron los preparativos para la sepultura de la joven y la
depositaron a los pies de una loma cercana al camino de las minas como hubiese
querido ella aún lejos de este mundo para continuar en otro plano a la espera
de su querido esposo desaparecido. La lluvia hizo que todo fuera rápido y
rápido también taparon con tierra dulce lo que será la última morada de la
joven. Sobre la tumba depositaron ofrendas y los mozos que no perdían la
esperanza de conquistar a la bella dama, a pesar de su compromiso con Ayún,
lloraban el recuerdo de la joven mujer a sus pies.
Pronto todos se fueron a sus
hogares a capear la lluvia y la noche cayó sobre el pueblo de Monterrey
cerrando así un día triste, gris, frio de muerte.
Al día siguiente la vida en el pueblo era normal, el sol pegaba suave, el olor
a tierra húmeda y flores inundaba el ambiente, los vecinos hacían sus
quehaceres normalmente cuando en ese momento llega un niño corriendo y gritando
que algo había pasado en la tumba de la Añañuca. Muchos que oyeron al
niño partieron corriendo apresurados a ver que acontecía en el lugar y
cuando llegaron no pudieron creer lo que allí pasó. Los comentarios y
exclamaciones al ver tan maravillosa escena los conmovía a todos por igual.
En
el lugar exacto y cubriendo cuan tapa la forma de la sepultura habían crecido
unas extrañas plantas largas que aparecían desde el fondo de la tierra con unos
verdes y largos tallos florales terminando en unas preciosas flores rojas
como campanas, algunas blancas y otras amarillas cubrían de color el lugar de
descanso de la joven Añañuca.
Sus semillas se esparcen por todo
el norte chico a la espera de una lluvia como aquel día de su muerte y que al
salir el sol con sus flores mirando el paisaje seguir esperando a su amado
Aýun. Desde ese día el nombre de la Añañuca homenajea al amor infinito entre
estos dos jóvenes representada en una hermosa flor roja que da vida al paisaje semi árido de nuestros valles.
FIN.
Por otro lado quise darle un nombre nativo al personaje
amado por Añañuca y el nombre de Ayún no es casual, significa amor o veo
tu luz en lengua mapuche, me pareció muy adecuado.
https://www.munimontepatria.cl/web/
https://laderasur.com/articulo/las-curiosidades-que-se-esconden-detras-del-nombre-de-la-ananuca/
http://seresmitologicosdechile.blogspot.com/2008/02/el-culebrn-mitologa-del-norte-chico.html
http://www.chilebosque.cl/poem/ananuca.html
https://es.wikipedia.org/wiki/Rhodophiala_rhodolirion
https://sirena-510.blogspot.com/2009/07/amor-ayun.html
https://bibliotecaviva.cl/ananuca-el-libro-infantil-de-macarena-morales-se-presentara-en-biblioteca-viva-egana-con-un-taller-de-origami/
hhttp://seresmitologicosdechile.blogspot.com/2008/02/el-culebrn-mitologa-del-norte-chico.html.
www.campinglastencas.cl
